Terapias Asistidas con animales, Fundación Centro Dominicano de Hipoterapia

Fundación Centro Dominicano de Hipoterapia

Terapias asistidas con animales, Fundación Centro Dominicano de Hipoterapia Testimonio   Video de  Inicio (Contenido)

terapias asistidas con animales, Fundación Centro Dominicano de hipoterapia

Terapias ecuestres en trauma complejo y trastornos del desarrollo: fundamentos neurobiológicos, convergencias regulatorias e impacto en la República Dominicana

Dra. Nora Mejía Paredes
Fundación Centro Dominicano de Hipoterapia

Resumen

El desarrollo infantil se construye en la interacción entre maduración biológica, experiencia corporal y relaciones significativas. Cuando este proceso se ve afectado por experiencias traumáticas prolongadas o por condiciones del neurodesarrollo que comprometen la regulación, el procesamiento sensorial, la atención o la organización motora, pueden aparecer dificultades importantes para responder de manera flexible al entorno. Las terapias ecuestres ofrecen un contexto clínico de interés porque integran movimiento, estimulación sensoriomotora, relación con un ser vivo, participación activa y acompañamiento terapéutico.

Este artículo analiza el papel de las intervenciones ecuestres en trauma complejo y trastornos del desarrollo, con especial atención a la regulación, la seguridad relacional, la organización corporal y la autoeficacia. Se propone una lectura clínica basada en tres procesos —estabilizar, reparar e integrar— y se reflexiona sobre el desarrollo de estos abordajes en la República Dominicana. La evidencia disponible muestra resultados más consistentes en determinados dominios motores, especialmente en parálisis cerebral, mientras que en autismo y trauma los hallazgos son prometedores pero todavía heterogéneos.

Palabras clave: terapias ecuestres, hipoterapia, trauma complejo, neurodesarrollo, regulación, apego.

Introducción

Cuando un niño presenta impulsividad, hipervigilancia, dificultades atencionales o problemas para regular sus emociones, resulta fácil centrar la intervención en la conducta observable. Sin embargo, detrás de estas manifestaciones puede existir una organización más compleja relacionada con la manera en que el niño percibe su entorno, responde corporalmente a la activación y utiliza las relaciones para recuperar el equilibrio. Comprender esta dimensión permite pasar de una mirada centrada exclusivamente en corregir conductas a otra que intenta identificar qué necesita el niño para regularse y participar de manera más flexible en el entorno.

Bowlby (1988) situó la seguridad relacional en el centro del desarrollo mediante el concepto de base segura, mientras que Barudy y Dantagnan (2005, 2010) destacaron la importancia de los buenos tratos, la protección y la resiliencia en los procesos de reparación. Desde esta perspectiva, la regulación se construye inicialmente en relación con otros y se convierte progresivamente en una capacidad más autónoma.

Trauma complejo y trastornos del desarrollo

En el trauma complejo infantil, las experiencias repetidas de negligencia, violencia o imprevisibilidad pueden favorecer respuestas adaptativas orientadas a la protección. La hipervigilancia, la impulsividad o determinadas formas de desconexión pueden haber tenido sentido dentro de contextos de amenaza y mantenerse posteriormente incluso cuando esas condiciones ya no están presentes. Van der Kolk (2014) ha destacado la dimensión corporal de estas experiencias, recordando que comprender cognitivamente que una situación terminó no significa necesariamente que el organismo deje de responder como si todavía existiera peligro.

En los trastornos del desarrollo, el origen es diferente. Pueden existir particularidades relacionadas con la atención, la comunicación, el procesamiento sensorial o la función motora. Trauma complejo y trastornos del desarrollo no son equivalentes, aunque en algunos niños pueden converger funcionalmente en dificultades de regulación. Esta convergencia permite pensar intervenciones comunes sobre determinados procesos sin confundir diagnósticos ni causas.

El cuerpo y el caballo como parte de la intervención

La palabra es una herramienta fundamental, pero no siempre constituye el mejor punto de entrada. Algunos niños saben qué deberían hacer y, sin embargo, no logran hacerlo cuando la activación aumenta. En estos casos, las experiencias corporales pueden complementar el trabajo verbal.

Durante la marcha, el caballo proporciona un movimiento rítmico y dinámico que exige ajustes posturales continuos y aporta información vestibular, propioceptiva y táctil. En hipoterapia, estas características se utilizan dentro de objetivos terapéuticos específicos. Las revisiones sistemáticas disponibles han descrito resultados favorables en función motora, equilibrio, coordinación y marcha en niños con parálisis cerebral, aunque persisten limitaciones metodológicas y preguntas sobre la duración de los efectos (Plotas et al., 2024).

En población autista también se han encontrado resultados positivos en coordinación, equilibrio, postura y habilidades motoras, aunque la evidencia sigue siendo heterogénea y requiere estudios más sólidos (Meera et al., 2024; Trzmiel et al., 2019).

Sin embargo, el caballo aporta algo más que movimiento. Al ser un ser vivo, responde a la distancia, al contacto y al comportamiento de quien interactúa con él. El niño necesita observar, esperar y ajustar su conducta. Esto introduce una dimensión relacional que puede ser especialmente valiosa en algunos procesos terapéuticos.

Relación, autoeficacia y traumaterapia

En determinados niños con trauma interpersonal, la relación humana directa puede resultar inicialmente exigente. La presencia del caballo introduce un tercer elemento que permite construir experiencias compartidas sin situar inmediatamente el trauma en el centro de la conversación. Mientras el niño cepilla, camina o trabaja con el animal, pueden aparecer temas relacionados con miedo, control, confianza, frustración o capacidad para pedir ayuda.

El valor terapéutico no reside en atribuir al caballo una función psicológica independiente, sino en la manera en que el profesional utiliza lo que ocurre dentro de la relación triangular entre niño, caballo y terapeuta.

El contexto ecuestre también puede favorecer experiencias de competencia. Un niño que consigue aproximarse al caballo, completar una tarea o conducirlo durante unos metros no solo escucha que puede hacerlo, sino que lo experimenta. Esta diferencia puede contribuir a fortalecer la percepción de autoeficacia.

Desde una perspectiva traumaterapéutica, estas experiencias pueden organizarse alrededor de tres procesos: estabilizar, reparar e integrar. Estabilizar implica crear condiciones suficientes de seguridad y regulación; reparar supone ofrecer experiencias relacionales diferentes a aquellas que produjeron daño; e integrar permite que sensaciones, emociones y experiencias puedan progresivamente adquirir representación y significado. Estos procesos no son etapas rígidas, sino dimensiones que se superponen a lo largo del tratamiento.

Evidencia y límites

La investigación sobre intervenciones ecuestres en trauma es todavía limitada. Palomar-Ciria y Bello (2023) encontraron reducciones de síntomas de estrés postraumático a corto plazo, aunque los estudios disponibles eran escasos y heterogéneos. Además, estos resultados no pueden trasladarse directamente al trauma complejo infantil, por lo que se requieren investigaciones específicas en esta población.

La teoría polivagal de Porges (2011) ha influido notablemente en la conceptualización de la regulación y la seguridad, aunque algunos de sus mecanismos neurofisiológicos han sido cuestionados (Grossman, 2023). Por ello, resulta más prudente utilizarla como marco conceptual que como explicación definitiva de los efectos de las terapias ecuestres.

República Dominicana y perspectivas futuras

En la República Dominicana, el desarrollo de las terapias ecuestres ofrece una oportunidad para ampliar recursos interdisciplinarios dirigidos a niños con necesidades complejas. La experiencia de la Fundación Centro Dominicano de Hipoterapia constituye una base clínica relevante, aunque todavía es necesario producir datos sistemáticos que permitan evaluar resultados, identificar qué perfiles se benefician más y determinar qué componentes de la intervención son realmente eficaces.

El crecimiento del campo requiere protocolos claros, profesionales formados, objetivos definidos, evaluación de resultados y estándares rigurosos de bienestar animal. La experiencia clínica puede convertirse así en una fuente de preguntas de investigación y contribuir al desarrollo de modelos cada vez más precisos.

Conclusiones

Las terapias ecuestres pueden ofrecer un contexto especialmente rico para integrar cuerpo, relación y experiencia dentro de la intervención terapéutica. Su interés en trauma complejo y trastornos del desarrollo no depende de considerar ambas condiciones equivalentes, sino de reconocer que algunos niños presentan dificultades compartidas de regulación, organización corporal y participación relacional.

El caballo no sustituye al terapeuta ni a otros tratamientos necesarios. Su valor aparece cuando se integra dentro de un modelo clínico coherente, con objetivos definidos y evaluación de resultados. En determinados casos, la experiencia ecuestre puede permitir que seguridad, confianza y competencia sean vividas antes de poder ser explicadas, creando condiciones desde las cuales el niño pueda ampliar progresivamente su capacidad para aprender, relacionarse y desarrollarse.

Referencias

Barudy, J., & Dantagnan, M. (2005). Los buenos tratos a la infancia: Parentalidad, apego y resiliencia. Gedisa.

Barudy, J., & Dantagnan, M. (2010). Los desafíos invisibles de ser madre o padre: Manual de evaluación de las competencias y la resiliencia parental. Gedisa.

Bowlby, J. (1988). A secure base: Parent-child attachment and healthy human development. Basic Books.

Grossman, P. (2023). Fundamental challenges and likely refutations of the five basic premises of the polyvagal theory. Biological Psychology, 180, 108589.

Meera, B., Fields, B., Healy, S., & Columna, L. (2024). Equine-assisted services for motor outcomes of autistic children: A systematic review. Autism, 28(12), 3002–3014.

Palomar-Ciria, N., & Bello, H. J. (2023). Equine-assisted therapy in post-traumatic-stress disorder: A systematic review and meta-analysis. Journal of Equine Veterinary Science, 128, 104871.

Plotas, P., et al. (2024). Effects of hippotherapy on motor function of children with cerebral palsy: A systematic review study. Italian Journal of Pediatrics, 50, 188.

Porges, S. W. (2011). The polyvagal theory: Neurophysiological foundations of emotions, attachment, communication, and self-regulation. W. W. Norton & Company.

Trzmiel, T., Purandare, B., Michalak, M., Zasadzka, E., & Pawlaczyk, M. (2019). Equine assisted activities and therapies in children with autism spectrum disorder: A systematic review and a meta-analysis. Complementary Therapies in Medicine, 42, 104–113.

Van der Kolk, B. A. (2014). The body keeps the score: Brain, mind, and body in the healing of trauma. Viking.


Indice de contenido

Indice


  1. Centro Dominicano de Hipoterapia (Fundación)
  2. Biofilia (Definición)
  3. Intervenciones asistidas con animales (Definición)

Terapias asistidas con caballos
  1. (Historia)
  2.  (Definición)
  3.  (Funcionamiento)
  4.  Indicaciones y contraindicaciones.
  5.  El coterapeuta
  6. Testimonio del duelo.
  7.  El hipoterapeuta.
  8. Método de trabajo, la bitácora
Terapias asistidas con perros.
  1. Definición 
  2. Selección del canino de terapia
  3. Entrenamiento del perro de terapia.
  4. El rol del terapeuta en las terapias asistidas con perros
  5. Aplicaciones de la canoterapia en psicología.
  6. Tratorno del espectro autista, beneficios
  7. Los cuidados del perro de terapia.
Beneficios de las terapias asistidas con perros y caballos en adultos mayores.

Centro dominicano de hipoterapia

Fundación Centro Dominicano de Hipoterapia.

 La  Fundación Centro Dominicano de Hipoterapia.  nace como una iniciativa privada familiar,  en el año 2012, motivada por observación  de un elevado numero de niños neurodivergentes de escasos recursos que, lamentablemente, no contaban con acceso a terapias adecuadas. Y algunos niños que recibían atención pero carecían de contacto con espacios al aire libre. ante esta situación se decidió establecer un  espacio que permitiera la implementación de una terapia integral y multidisciplinaria. De esta manera, los niños no tendrían que desplazarse a varios lugares para recibir un programa completo de rehabilitación o habilitación,  y también se pudiera ofrecer apoyo  psicoterapéutico a las familias que lo necesitaran.

Convencidos del poder terapéutico que ofrece la naturaleza y reconociendo el impacto maravilloso y positivo que los animales  pueden tener en el proceso de sanción, se inició este proyecto. A lo largo de los años, la Fundación ha proporcionado terapias gratuita, o casi gratuitas, a cientos de niños, niñas, adolescentes y adultos.

 Actualmente cuenta con programas de atención tanto  para  pacientes particulares, como para niños en centros de acogida del gobierno y adolescentes privados de libertad.  A través de las terapias ecuestres, no solo se aborda aspectos  físicos, cognitivos, emocionales y mentales , sino  que también, toca el corazón de los usuarios y los terapeutas involucrados en este proceso.

Biofilia

Qué es la biofilia?

La biofilia es un término acuñado por Eduard O. Wilson, biólogo y entomólogo de la Universidad de Harvard, que hace referencia a la atracción de carácter biológico que sienten los seres humanos por la vida en general y por los animales, plantas y medio ambiente en particular.
El doctor Boris Levinson, en su libro "Psicoterapias asistidas con animales", nos dice que “El contacto con el mundo inanimado, y particularmente con el mundo animado a través de
los animales de compañía, es crucial para un desarrollo emocional saludable”. La naturaleza nos guía siempre hacia el bienestar y, el contacto con los animales desarrolla las competencias emocionales de los seres humanos. El doctor Eduard O. Wilson afirma que la necesidad de relacionarnos con el entorno natural, específicamente con los animales, es una tendencia innata y genética de los seres humanos, ya que, nos hemos desarrollado en y gracias a la naturaleza.



Al entender de varios estudiosos del neurodesarrollo y la conducta humana, uno de los problemas actuales de la sociedad es que le hemos vuelto la espalda a la naturaleza y que los niños y adolescentes están creciendo en lugares donde no tienen ningún contacto con los animales ni con el entorno natural. 


Esto ha generado un sinnúmero de trastornos de la conducta,  alimentarios, de aprendizaje y en el desarrollo.  En repuesta  al crecimiento de esta problemática, han surgido una gran cantidad de terapias y formas de enseñanzas que devuelven a los usuarios a su hábitat  natural. Dentro de estas cabe mencionar, los bosques escuelas y las terapias asistidas con animales.



Intervenciones asistidas con animales

Intervenciones asistidas con animales, clasificación:


Las intervenciones  que incluyen un animal debidamente entrenado pueden ser tanto grupales como individuales y, deben realizarse siempre en compañía de una persona cualificada para esos fines. Aunque la Fundación Affinity sostiene que las mismas deben hacerse contando con la presencia de un profesional del área específica, existe un modelo de intervención denominado "actividades asistidas con animales", que no persiguen un objetivo terapéutico en si mismo y, por lo tanto, no requieren de un profesional en el área en ningún área. Sin embargo, involucran un animal debidamente entrenado y una persona experta en su manejo. Este tipo de intervención se lleva a cabo para promover el bienestar emocional de una o mas personas, por ejemplo en un hospital o una residencia de adultos mayores.



Terapias asistidas con animales: 
Estas intervenciones si tienen objetivos terapéuticos. La Delta Society las define como tratamientos que incluyen un o varios animales que cumplen con criterios de selección y forman parte de un plan de trabajo diseñado por un profesional de la salud del área correspondiente. En estas intervenciones, se establecen objetivos terapéuticos específicos a cumplir.
Educación Asistida por animales:
Se refiere a  programas educativos, dirigidos por un experto en el área de educación, los cuales incluyen un animal previamente seleccionado para estos fines. En este diseño,  se establecen objetivos específicos, en el  ámbito  educativo, como por ejemplo, la lectura asistida con perros.


No son terapias asistidas con animales:
Aquellas intervenciones que, además de no cumplir con  los criterios mencionados anteriormente, utilizan animales no aptos o no domésticos no pueden considerarse terapias asistidas con animales de ninguna índole. Esto se debe a que las terapias asistidas con animales se fundamentan  en el bienestar y el respeto hacia cada uno de los integrantes de la misma. Incorporar un animal salvaje, como un delfín, que ha sido secuestrado de su entorno natural, violaría este principio fundamental, que es un pilar de este tipo de intervenciones.


Historia de las terapias ecuestres.

Historia:

La historia de la humanidad ha estado intrínsecamente ligada a los perros y los caballos desde tiempos remotos. La domesticación de los caballos se produjo entre los años 4000 y 3500A. C. en las estepas de Eurasia, principalmente en lo que hoy conocemos como Ucrania, el suroeste de Rusia y el oeste de Kazajistán. En la cueva de Lascaux, en Francia, se encuentran pictografías de caballos que datan apróximadamente 17,000 años, consideradas las representaciones mas antiguas de estos animales.   A lo largo de la historia, los seres humanos han narrado su evolución a lomo de los corceles, siendo fundamentales en el asentamiento de  civilizaciones y en las conquistas de los grandes imperios. 
En la antigüedad el caballo era esencial como medio de transporte, asistente en labores agrícolas y como una  poderosa arma de guerra acompañando a los soldados durante las contiendas. Uno de los caballos de guerra mas conocido es Bucéfalo, del conquistador Alejandro Magno en numerosas batallas.  Otro ejemplar famoso por su valentía es Marengo, el fiel servidor de Napoleón Bonaparte.

   

En la actualidad, los caballos desempeñan un papel muy importante en diversos    deportes y actividades agropecuarias. Sin embargo, uno de los aspectos más significativos de la relación entre humanos y caballos es su participación en las terapias asistidas.

Aunque estas prácticas están en auge actualmente, sus orígenes se remontan los años 460 A.C., cuando Hipócrates, conocido como el padre de la medicina, utilizaba caballos para ayudar a los soldados de Grecia traumatizados  y/o heridos a recuperarse.

Galeno, el médico personal de el emperador Marco Aurelio, afirmaba que "la equitación no solo ejercita el cuerpo, sino también, los sentidos" atribuyendo a esta práctica la agilidad con que el emperador se desempeñaba.
 En el siglo XVII, la equitación se utilizaba como tratamiento para combatir la gota, una forma de artritis inflamatoria.

En 1734, Charles Castell y Charles Quemalz llevaron a cabo investigaciones sobre el movimiento tridimensional del dorso equino. Durante este periodo. Quemalz desarrolló una máquina que imitaba dichos movimientos, la cual fue aplicada en diversos pacientes.
Noventa años más tarde, el neurólogo francés Chasssaignac descubrió y documentó que el movimiento del caballo contribuía a mejorar el equilibrio, el control muscular y el rango de movimiento articular de sus pacientes.

En el año 1901se estableció  el primer hospital ortopédico del mundo en Inglaterra, donde se investigó la relevancia de los ejercicios con caballos aplicados a los pacientes. Durante la  Primera Guerra Mundial, una voluntaria de dicho hospital utilizó sus caballos para tratar a los soldados víctimas del conflicto, marcando así  el primer registro de actividades asistidas con caballos en un entorno hospitalario.
En el año 1952, durante los Juegos Olímpicos, la amazona danesa Lis Hartel, participó en la disciplina de adiestramiento y obtuvo la medalla de plata, convirtiéndose en la primera mujer en ganar una presea en cualquier deporte ecuestre. Lis había sido afectada por poliomielitis aguda a la edad de 16 años; a pesar de la oposición de su familia, continuó practicando la equitación. Ocho años después al recibir su premio en el podio, el público su discapacidad al observarla apoyada en dos bastones, .  Lis repitió la hazaña en los Juegos Olímpicos del año 1956.




 

A partir de este evento, la comunidad  médica, de diferentes países comenzó a investigar los beneficios terapéuticos de las actividades ecuestres, y sus hallazgos se difundieron  a nivel mundial.  

En el año 1954 se estableció  en Noruega el primer equipo multidisciplinario compuesto por una fisioterapeuta, un psicólogo y un caballo. En el año 1956, en Inglaterra, se fundó la primera asociación dedicada a las  terapias equinas.  En el año 1965, se introdujo el concepto de Reeducación ecuestre en Francia, y en el año 1969, se publicó el primer trabajo científico sobre hipoterapia en el Centro Hospitalario de la Universidad de Salpetrière,  en París.

Hoy en día, continúan las investigaciones y aplicación de las terapias ecuestres en diversas  patologías físicas y psicológicas en América y Europa. Un ejempl de esto es Adriana Bruno, paciente con parálisis cerebral infantil (PCI) y colaboradora del Centro Dominicano de Hipoterapia, quien fue la primera amazona con discapacidad en participar en una competencia ecuestre en  su país de origen, República Dominicana. 

(Continuación) (Bibliografía) (Índice de contenido)

 

 











Definición y funcionamiento de las terapias equinas.

Definición y funcionamiento de las terapias equinas


Las terapias asistidas con caballos, comúnmente referidas como hipoterapia o equinoterapia, han sido objeto de intenso debate  debido a las divergencias en la terminología aplicada. Por consiguiente, se sugiere agrupar estas modalidades bajo el término más inclusivo de terapias asistidas con caballos o terapias ecuestres.

Estas terapias requieren la colaboración de un profesional de la salud, un coterapeuta equino y un manejador del caballo.  Se distinguen de las actividades asistidas con caballos, por la intervención activa del profesional de la salud y por la existencia de objetivos terapéuticos  específicos, así como por una demanda terapéutica por  parte del paciente o de su tutor.

Las terapias ecuestres integran el comportamiento neurotípico de el caballo, con el comportamiento neurodivergente del usuario, teniendo como objetivo fomentar un comportamiento neurotípico en el individuo. En este contexto,  los analizadores neuronales del paciente  se activan para transformar patrones estereotipados a través del movimiento y de los ejercicios realizados conjuntamente con el coterapeuta equino. 

De este modo, Las terapias ecuestres  constituyen un proceso terapéutico que facilita la integración holística del  paciente, no solo con el terapeuta y el enfoque terapéutico, sino también, con el coterapeuta y el entorno natural. Estos aspectos adicionales  poseen un valor terapéutico significativo, ya que ofrecen al usuario una rica variedad de estímulos sensoriales.

Los beneficios   de las terapias asistidas con caballos se manifiestan  en diversos ámbitos  del desarrollo humano, tales como: 

  • Neuromotor: Regulación  del tono muscular, disminución de los reflejos tónicos, automatización  y consolidación del patrón de  marcha.
  •  Sensomotor: Desarrollo de la percepción sensorial, mejora la propioceptividad, integración sensorial y aumento la conciencia autoperceptiva .
  •  Psicomotor: Fomento de  la estabilidad y fortalecimiento del tronco y la cabeza, desarrollo de la motricidad gruesa y fina, mejora el equilibrio vestibular, desarrollo de la lateralidad e incremento de la fuerza muscular.
  •  Sociomotor: Promoción de la comunicación, mejora la atención y la concentración, confrontación del usuario con sus miedos personales, aumento de la tolerancia y la autoestima , disminución de la agresividad y las autolesiones y desarrollo de la responsabilidad. 
  • Fisiológicos Funcionales: Estimulación de la peristalsis, así como del sistema cardiovascular y el respiratorio. 
Es fundamental subrayar que, desde la perspectiva de muchos  terapeutas, el propósito primordial es mejorar la calidad de vida de los pacientes, fomentando en ellos la alegría de vivir.
Las terapias asistidas con caballos se fundamentan en múltiples  aspectos relacionados con el equino. Uno de los más destacados es el patrón de marche tridimensional que presentan ciertos caballos empleados en estas modalidades terapéutica.  Este forma de locomoción  es análoga al caminar humano, facilitando al cerebro del usuario la creación de nuevas conexiones neuronales, lo que prepara al individuo para iniciar o mejorar su capacidad de locomoción. El caballo genera entre 90 y 110 impulsos rítmicos por minuto, los cuales  son transmitidos al jinete a través de su lomo, desde el cinturón pélvico hasta la columna vertebral y las extremidades inferiores. Este proceso contribuye al fortalecimiento de los músculos dorsales y abdominales del usuario, favoreciendo su equilibrio y alineación postural.

 



Adicionalmente, el caballo  transmite información sensorial al paciente mediante su movimiento, respiración, temperatura corporal, sonidos y las diversas texturas de su pelaje. Esta estimulación sensorial, combinada con el movimiento, promueve la concentración y la atención de los usuarios. Según el Dr. Gustavo Palomino, los equinos son los grandes igualadores del reino animal; sobre su lomo, los seres humanos un componente fundamental  para su desarrollo físico, mental y emocional: la autoestima. Esta percepción  resulta vital para los beneficiarios de las terapias ecuestres, dado que muchos de ellos han enfrentado discriminación en función de su discapacidad, su condición social, su género o su sexualidad.
La experiencia de interactuar con un ser vivo de unos 600 kilogramos y que no emite juicios, genera un vínculo emocional basado en  aceptación plena, proporcionando a los pacientes una  sensación  de control y empoderamiento que, en muchos casos, no han experimentado en otras áreas  de su vida. Esta sensación es crucial para su desarrollo y bienestar integral.  Además, las terapias ecuestres suelen tener un enfoque multidisciplinario, lo que implica  la intervención de profesionales de diversas áreas durante una misma sesión, optimizando así tanto el tiempo como la efectividad de la terapia.

(Bibliografía) (Continuación) (índice de contenido)

 

 



 

 

 

 

 


Indicaciones y contraindicaciones.

Indicaciones y contra indicaciones de las terapias asistidas con caballos

Las terapias asistidas con caballos se consideran intervenciones complementarias y no alternativas, destinadas a individuos con diversas  necesidades física, cognitivas, emocionales y/o conductuales. 

La evidencia científica respalda la eficacia de estas terapias en pacientes que padecen de  parálisis cerebral infantil. el movimiento diagonal característicos del caballo de terapia es único en su capacidad para simular la marcha humana. Al montar a horcajadas sobre un caballo, la pelvis del jinete se desplaza en plano sagital, imitando el  patrón de locomoción humano. Esta acción activa los músculos posturales, que trabajan para mantener una  alineación corporal adecuada. 





Además, se observan cambios significativos en el funcionamiento cerebral del paciente; la estimulación proporcionada por el  movimiento del caballo desencadena procesos de neuroplasticidad, facilitando la formación  nuevas conexiones neuronales que preparan al individuo para dar sus primeros pasos.  Es esencial  que esta intervenciones sean conducidas por un profesional de la salud debidamente capacitado, quien debe asegurarse de que el usuario mantenga una postura correcta. En las fases iniciales de la terapia, puede ser necesario implementar un soporte postural, comúnmente denominado “monta gemela" o "monta asistida".

Las terapias ecuestres también han demostrado beneficios en el tratamiento  en otros trastornos del desarrollo, como el autismo, sìndrome de Down, etc. Los caballos son capaces de transmitir considerable cantidad de información sensorial  En este modelo de intervención no solo actúan como  grandes motivadores, sino que también agregan un elemento lúdico a la sesión terapéutica del que un terapeuta experimentado puede aprovecharse de manera significativa.

En el ámbito de la psicología, estas terapias se aplican a diversos trastornos del estado de ánimo, así como a condiciones conductuales y de la personalidad, y abarcan a personas que han sufrido traumas  traumas o son víctimas de violencia machista. En psicopedagogía, los  equinos son utilizados para abordar una serie de dificultades relacionadas con el desarrollo en varios incluyendo la psicomotricidad fina, 


Asimismo, los enfoques terapéuticos asistidos por caballos han demostrado ser efectivos en programas dirigidos a jóvenes privados de libertad y en el tratamiento de niños y adolescentes en centros de acogida. Estas iniciativas han sido implementadas por primera vez en República Dominicana a través de la Fundación Centro Dominicano de Hipoterapia, destacando su compromiso con la atención integral de poblaciones vulnerables.
Sin embargo, es fundamental considerar las contraindicaciones asociadas a las terapias asistidas por caballos. Estas incluyen:
  • luxación o subluxación atlanto-occipital.
  • Escoliosis severa.
  • Patologías cardíacas importantes.
  • Heridas abiertas.
  • Luxación o subluxación de caderas.
  • Alergias o fobias asociadas con animal.
Es crucial que cualquier paciente interesado en participar en estas terapias consulte un profesional medico antes de iniciar el tratamiento, para garantizar su adecuación y prevenir posibles riesgos asociados a su implementación.









 


 

 

 

 

 

 

 

 


Características y cuidados del caballo de terapia.

Carácteristicas y cuidados del  caballo de terapia: 

La principal caracteristica de los caballos de terapia es su marcha en diagonal. Estos equinos deben demostrar confianza hacia sus manejadores, y tener una baja reactividad, manteniendo al mismo tiempo una actitud obediente. 
Antes de ser designados como terapeutas equinos, los caballos deben someterse a un proceso de desensibilización y entrenamiento, que tiene  duración  mínima seis meses. Durante este período, se les presentan todos los objetos  que se utilizarán en las sesiones de terapia. A través de ejercicios de doma en libertad,  los caballos aprende a tolerar la presencia de múltiples  personas a su alrededor, a caminar detrás de su manejador y a  adoptar diversas posiciones del jinete, las  cuales difieren de las utilizadas en la equitación tradicional.

Además,  se les acostumbra  a ser tocados en  todo el cuerpo, a llevar dos personas en su lomo para la monta gemela y a no asustarse ante  gritos, ruidos inesperados o movimientos bruscos. También se les entrena para aceptar  alimento de la mano sin morder, a no patear y a cambiar la velocidad de su paso  siguiendo las ordenes del manejador.
Se recomienda utilizar caballos en un estado de madurez, entre doce y quince años como edad mínima; sin embargo, esta elección puede variar dependiendo del temperamento del animal. Actualmente, la  Fundación Centro Dominicano de Hipoterapia cuenta  con un equino de tan sólo seis años. A la hora de  formar el equipo de coterapeutas, es fundamental considerar la inclusión de caballos de diferentes tallas y niveles de energía, con el fin de satisfacer las necesidades específicas de cada paciente. Los ponis, debido a su temperamento exigente  y a su corto tranco, no son recomendables, ya que no generan la suficiente energía y movimiento. No obstante, los ponis pueden ser efectivos como coterapeutas en las intervenciones psicológicas dirigidas a  personas víctimas de violencia de género .
Cuidados del caballo de terapia:
"Dios hizo los caballos con el aliento del viento, la belleza de la Tierra y el alma de un ángel" (Anónimo)
Los coterapeutas equinos requieren cuidados y bienestar adecuados para garantizar su eficacia en el entorno terapéutico. A continuación, se presenta el protocolo de cuidados y atenciones que brindamos a nuestros caballos en la Fundación. Este protocolo se basa en los lineamientos del Centro Colombiano de Hipoterapia, dirigido por el Doctor Gustavo Palomino , así como en las Cinco Libertades del Bienestar Animal, propuestas por la Asociación Mundial de Sanidad Animal.
Libertad de hambre, de sed y desnutrición:
La nutrición adecuada es un componente esencial del bienestar integral de los caballos terapéuticos, ya que requieren de una dieta equilibrada que mantenga su salud física, mental y emocional. 
Libertad de un ambiente apropiado:
Los caballos deben habitar  en un entorno seguro,  protegido de las inclemencias  climáticas, con condiciones de higiene adecuadas y una cama que satisfaga sus necesidades específicas.



Libertad de buena salud:
Los equinos deben someterse a un programa de salud diseñado por un médico veterinario, que incluyan vacunas anuales y desparasitaciónes interna y externa. Adicionalmente, al  aplicar las herraduras, es necesario  un mantenimiento mensual de estas y  de los cascos.
Libertad de bienestar emocional:
Los coterapeutas equinos deben pasado por un proceso doma etológica que los desensibilice ante los elementos de la terapia que le pueden inducir  estrés. No deben trabajar mas de cinco horas diarias, con intervalos de descanso de cinco minutos entre sesiones y deben de tener al menos dos días de descanso en la semana. Es fundamental conocer bien los caballos con los cuales trabajamos y retirarlos de la pista de terapia a la mínimas señal de estrés o fatiga.
Los caballos deben pasar tiempo diariamente en un espacio abierto donde puedan interactuar con otros miembros de su manada y pastar libremente. Esto es esencial, ya que son animales altamente  sociables que  disfrutan del contacto con sus congéneres.